Ruteo de memoria
Recorridos definidos por la experiencia del despachante, sin datos de tráfico, carga ni historial.
Ruteo, combustible, remitos y seguimiento conectados en una base común, para que el despacho decida con información y no de memoria.
Dónde se traba la operación
Recorridos definidos por la experiencia del despachante, sin datos de tráfico, carga ni historial.
El consumo de cada unidad no se compara con el recorrido real ni con unidades similares.
Comprobantes de entrega que llegan por mensajería y se cargan a mano para poder facturar.
Llamados y mensajes que el despacho responde uno por uno.
Touchpoints
Cada eslabón genera datos. Conectados en una base común, cada módulo nuevo se suma sin crear otro silo.
Tarifas, pedidos y confirmaciones.
Qué unidad, qué chofer, qué recorrido.
Unidades en viaje y novedades.
Consumo, servicios y roturas.
Remitos y comprobantes de entrega.
Facturas y reportes a clientes.
Soluciones
No hace falta implementarlos todos. El relevamiento define cuál conviene primero; el resto se suma por etapas.
Propuestas de recorrido con las restricciones reales de la operación.
El mismo enfoque que ya funciona sobre datos reales en una flota de recolección.
Lectura de fotos y PDF de remitos y comprobantes.
Estado de cada envío disponible sin llamar al despacho.
Servicios programados según kilómetros y horas reales.
Volumen esperado por cliente y por zona.
Cómo arranca
El proyecto empieza con una conversación y un relevamiento. No hace falta instalar nada nuevo para el primer análisis: se parte de lo que la empresa ya registra. Ver el método.
Evidencia
El caso propio de logística general todavía no está publicado. La base de control de flota (integrar facturas de combustible, unidades y GPS, y detectar desvíos con alertas asignables) ya funciona sobre datos reales en una empresa de recolección y transporte de residuos.
Caso propio en construcciónVer los casos
Preguntas frecuentes
Sí. Muchas empresas de transporte medianas todavía dependen de planillas y mensajería; esa es la brecha que el proyecto cubre.
Se integra. El relevamiento define qué parte está rindiendo y dónde conviene sumar automatización encima, sin reemplazar lo que funciona.
Lo potencia: el sistema propone rutas y asignaciones y el despachante confirma o corrige. Es Human in the loop: la decisión final sigue siendo de una persona.
Con los pedidos y las facturas de combustible alcanza para un primer análisis. El GPS y los remitos se suman en etapas siguientes.
No. El sistema propone recorridos con las restricciones reales de la operación y el despachante los confirma o los corrige. Cada decisión queda registrada, y con ese historial las propuestas mejoran.
Cruzando las facturas y tarjetas de combustible con el recorrido real de cada unidad y comparando unidades similares entre sí. Las cargas repetidas, los consumos fuera de patrón y las tarjetas usadas en otra unidad generan una alerta que se asigna a una persona.
Sí. Los remitos y comprobantes de entrega se leen automáticamente, se cruzan con el pedido y con la factura, y las diferencias quedan marcadas para que una persona las revise. Se elimina la doble carga.
Sí. Un agente responde por WhatsApp con el estado real de cada viaje y envía avisos de entrega. El despacho deja de responder la misma pregunta uno por uno.
